Hola, soy Tamara
Silenciosa, sensible y, a veces, un poco alocada. La fotografía me enseñó a mirar de cerca lo que desde lejos no se ve.
Creo en el talento de las personas que se dan tal y como son, sin esperar nada. Por eso, en una boda, lo que más me importa no es el decorado: sois vosotros y la gente que os quiere.
Me gusta ver en mis fotos emoción, magia y alegría, lejos de cualquier pose. Quiero que os sintáis libres, sin juicios, y que al abrir vuestras fotos años después volváis a sentir exactamente lo mismo.
Porque ese día alguien tiene que ser la protagonista. Única, divertida, irrepetible. Ni buena ni mala: solo ella misma.
La Egocéntrica es la persona que se pone delante de mi cámara. Mi trabajo es que brille sin tener que actuar: captar momentos que quedarán grabados para siempre en la vida de una persona.
¿Hablamos de vuestra boda?
Contadme la fecha, el lugar y cómo sois. Os responderé personalmente.